La estructura de La Flauta Mágica es la de un cuento de hadas con significados profundos. Tamino, un prÃncipe bello y valiente, debe rescatar a Pamina, la noble y hermosa princesa, que fue secuestrada por Sarastro, el más sabio entre los sabios. Los jóvenes deberán pasar varias pruebas, crecer, enfrentarse con sus miedos y juntos vencer la oscuridad, para que regrese la paz y la esperanza en el mundo. La princesa Pamina tiene escenas complejas, ya que es inducida a matar a Sarastro por su madre, que pretende el poder ânada que no suceda en toda buena familia realâ. Su mamá se lo dice cantando una de las más maravillosas arias: la de la Reina de la Noche. Pamina, personaje dramático de esta historia, resolverá el dilema desde su amor: âAnte las puertas del horror, el amor me guÃa, él llenará de rosas el camino que siempre está junto a las espinas. Dame tu mano, juntos atravesaremos el miedoâ. 6r1w6x
En la obra, los personajes que son âmalosâ al principio se transformarán en âbuenosâ al final y viceversa. Todo se supone que fue por una razón de mercado. Cuentan que cuando Shikaneder, actor cómico y empresario teatral, convoca a Mozart a escribir la música, fue plagiado por otra compañÃa que estrena la obra como El Arpa Mágica. Ante la necesidad de estrenar, Shikaneder cambió los signos de los personajes en forma arbitraria, y esta anécdota explicarÃa la falta de lógica y desarrollo un tanto confuso del original.
La adaptación para tÃteres de La Flauta Mágica se propuso mantener las canciones en su idioma original. La propuesta es básicamente de tÃteres de mesa o varilla y los titiriteros están a la vista. Algo particular hay en la construcción del retablo con una parrilla de luces propia que reproduce la luz de las velas de la época del teatro de Mozart. Además hay escenas en teatro negro y teatro de sombras. âLas distintas técnicas están al servicio de la historiaâ, dice Marges. âNo hay fronteras con Mozartâ, cuenta la titiritera sobre las cinco temporadas realizadas en el Cervantes, la gira por pueblos y pueblitos, su paso por Tucumán, donde la vieron más de mil niños que viajaron en micros desde la Puna. La propuesta es una sÃntesis de un trabajo mayor, tiene una hora de duración, cuando el original dura tres horas y media. Es por eso que Babelteatro intentó mantener el espÃritu de sus autores y que vuelva a la gente, que todos puedan verla, sacarla de los espacios dedicados a la ópera, espacios donde los niños no son siempre bienvenidos, o los grandes son excluidos según su condición social. âLa mirada de esos niños que por primera vez van al teatro tiene la intensidad de lo eterno. A los espectadores hay que ayudarlos a que se construyan como tal, hay que acompañarlosâ, dice Pablo Medina, nuestro anfitrión en La Nube. âY nosotros agradecemos, compartimos este encuadre de trabajoâ, explica Marges, que se define como una rara avis: âNunca nos propusimos durar, somos sobrevivientes de cierto genocidio cultural, siempre inventando nuevas estrategias que nos permitan desarrollar nuestras ideas. Es un medio donde los artistas aman lo que hacen y es mucha la producción teatral de la Ciudad, pero la mayorÃa vive de otra cosa o da clases para sustentarse. Es por eso que ser parte de Babelteatro es motivo de alegrÃa, festejo, pompa y circunstanciaâ. Cuando se le pregunta a Marges qué le falta hacer, dice: âDesde Babelteatro hacemos todo lo que nos gusta pero siento como falta una polÃtica cultural que piense y desarrolle este arte, que facilite recursos reales, que permita la investigación, sustentación y protección estatal. Desde el año 1977, en que Ariel Bufano creó el elenco del Teatro San MartÃn, no ha habido otras grandes ideas de construcción en el tiempo, y han pasado 36 años. Hoy es el único elenco estable de la Ciudad, y tiene un futuro incierto. SerÃa bueno reflexionar: lo peor tal vez no es la ausencia de polÃticas sino su accionar en pos del deterioro y vaciamiento de las estructuras creadas, su capacidad para el estancamiento. Desde el Medioevo somos sólo convocados como âel bufón del reyâ y quedamos del otro lado de la ventanilla burocráticaâ.
La Flauta Mágica. Sábados, 17.30 hs. Espacio Cultural La Nube. Jorge Newbery 3537. 45524080. $ 50 (menores de 2 años no abonan).
© 2000-2022 pagina12-ar.informativomineiro.com|República Argentina|Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.